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Cómo limpiar una piscina: todas las claves para un mantenimiento eficiente

Consejos y trucos para limpiar la piscina

Para quienes nunca se han enfrentado a la limpieza de una piscina, pero también para quienes llevan años haciéndolo… pero no del todo bien. Invertir un tiempo mínimo en asegurar que la piscina está en óptimas condiciones es fundamental, pero es necesario que ese tiempo sea de calidad, efectivo.

La limpieza hace el baño apetecible y garantiza el bienestar de los bañistas, así que no olvides ponerte manos a la obra. Si no sabes cómo o quieres repasar los procedimientos, leer nuestra guía.

Cómo limpiar una piscina paso a paso

guia paso a paso para una piscina limpia

Pueden parecer muchos pasos y accesorios, pero cuando lo hayas hecho varias veces, el proceso irá fluido y no te supondrá ningún esfuerzo extra. Eso sí, recuerda que la regularidad es un valor, así que cuanto mayor sea la frecuencia (y la calidad del tiempo invertido), menor será el tiempo de limpieza que necesites.

Lo ideal es que sigas estos pasos al menos una vez por semana, pero dependerá de la frecuencia de uso de la piscina, de la época del año, etc. De todas formas, los pasos que te proponemos son algo general, ya que no todas las piscinas son iguales (varían materiales, dimensiones, usos…), ni los limpiafondos son los mismos. Si tienes un robot, bastará con que lo pongas en marcha siguiendo las instrucciones del fabricante, y lo dejes moverse por la piscina durante unas horas.

Antes de empezar, comprueba que la línea de flotación se halla al menos a mitad del skimmer.

  1. Recoge residuos de la superficie

Utiliza la cesta con mango telescópico que traen muchos kits de limpiafondos, o que puedes comprar por separado. Pásala suavemente por la superficie de la piscina, hasta retirar los insectos, hojas y otros elementos que se encuentren sobre la línea de flotación.

Trata de recoger también aquellos restos visibles que no estén en la superficie, pero que veas en suspensión en el vaso. Pueden provocar que la aspiradora o la bomba de succión se atasquen.

  1. Limpia la canastilla del skimmer o skimmers

Recoge la suciedad que se haya podido quedar dentro, utilizando tus propias manos o un chorro de agua a presión. Recuerda utilizar unos guantes, en su caso, entre otras cosas, porque aún puede haber insectos vivos, como avispas, que pueden dañarte.

  1. Retira la protección en las boquillas de vacío y de aspirado

Las boquillas suelen tener una tapa de protección para evitar accidentes, sobre todo con niños, pero esta se debe retirar durante la limpieza.

Si es la primera vez, aprovecha para identificar qué conectores o adaptadores vienen bien. Las medidas suelen ser universales y, además, los kits suelen traer un juego de dos o más conectores.

  1. Conecta la manguera al aspirador

Lo habitual es que tenga un extremo flexible y uno fijo. Es el flexible el que debes conectar al aspirador, para que tenga movilidad suficiente dentro de la piscina.

  1. Sumerge la manguera y el limpiafondos en la piscina

Este paso, que parece sencillo, también tiene su truco, porque se debe evitar que la bomba se llene de aire. Ayúdate con la pértiga, de manera que la vayas introduciendo de forma paralela a la manguera, utilizando ambas manos.

Cuando el limpiafondos ya esté en el suelo, introduce lo que quede de manguera, poco a poco. Cuando termines, comprueba que el espejo de agua (la línea de flotación dentro de la propia manguera) queda a la altura del extremo, bien visible.

  1. Conecta la manguera a la toma de aspiración

Un extremo iría colocado en el propio limpiafondos, paso que ya completado antes. El otro, a la toma de aspiración.

  1. Conecta la bomba

Sitúa la válvula de posición en la posición de Filtración, y pon en marcha la bomba.

  1. Aspira el suelo de la piscina

Aspira el suelo con más o menos ritmo, dependiendo de la suciedad que veas que hay, y dibujando líneas imaginarias rectas y paralelas por el fondo, una tras otra. Depende del largo de la piscina, pero si te sitúas en uno de sus lados más cortos y mueves la pértiga por todo el largo, tu cuerpo se tendrá que desplazar menos.

  1. Cepilla suelo y paredes

La fuerza de aspirado no siempre es suficiente para arrancar la suciedad y que termine en el filtro, así que después de aspirar, se recomienda cepillar. Eso sí, antes de proceder, recuerda colocar las tapas protectoras en las boquillas que hayas abierto para la aspiración.

El cepillo debe estar dotado con una pértiga, que debes agarrar bien, y que te ayudará a ejercer la presión necesaria en el frotado de cepillos contra paredes y suelo. La actividad requiere un mínimo de ejercicio, porque debes doblar las rodillas, como si estuvieras haciendo sentadillas, para llevar el cepillo desde la línea de flotación hasta el fondo, en el caso de las paredes.

No tengas reparo en cepillar bien paredes y suelo por miedo a enturbiar la piscina, ya que el efecto de no hacerlo será peor: pueden aparecer algas.

Acciones complementarias

Antes de proceder a la aspiración, puedes verter un líquido floculante o clarificador, del modo en que te indique el fabricante. Lo habitual es que puedas utilizar tanto una bomba dosificadora como poner directamente en la piscina, previamente diluido en agua.

Además, cuando termines, comprueba que las arenas de filtro no  superan el 1,3 kg por centímetro cuadrado. Si esa así, debes colocar la válvula selectora en Lavado, y abrir las de sumidero y retorno. Observa el manómetro para saber si este paso es imprescindible o puedes posponerlo.

Aquí tienes la lista de productos para el mantenimiento de tu piscina

Cómo limpiar el fondo

como mantener limpia la piscina

En este apartado, vamos a establecer diferencias por tipo de piscina, porque cada una requerirá un tratamiento específico.

  • Piscinas con sistema de filtrado

– Con limpiafondos manual. Recorre toda la superficie del suelo haciendo movimientos lentos, sobre todo si has vertido líquido floculante antes de proceder. Si vas despacio, evitarás que el limpiafondos remueva la suciedad, en lugar de atraparla.

– Con robot limpiafondos. Conecta el limpiafondos según las instrucciones del modelo, y sumérgelo con cuidado en la piscina para que, de manera autónoma, se desplace por paredes y fondo.

Recuerda que también están los limpiafondos hidráulicos: ¡analizamos el mejor!

  • Piscinas sin sistema de filtrado

Hay aspiradoras para piscina que se enchufan a una toma eléctrica, y otras que se cargan antes para no tener que permanecer enchufadas. Dependiendo de las dimensiones de la piscina, puedes usar un mango telescópico acoplado o el asa con el que vienen dotadas.

Uses el método que usas, sigue los principios ya comentados: pasa el aspirador por todo el fondo dibujando líneas imaginarias paralelas, con suavidad, para eliminar toda la suciedad.

Cómo mantenerla limpia durante el verano

como mantenerla bien si se está utilizando

No dejes de hacer ninguna de las siguientes tareas, que no tiene que llevar un orden concreto.

Ajustar el pH

Recuerda que debe estar entre 7,2 y 7,6, un valor que podrás conocer utilizando los test de pH y cloro, varias veces por semana.

Desinfectar el agua

Aunque utilices la cesta con mango para recoger suciedad del agua y el limpiafondos, microorganismos como las bacterias, que no se ven, pueden poner en riesgo la salud de los bañistas. En el tratamiento químico de aguas la estrella es el cloro, cuyo residual debe estar 0,5 y 1.0 ppm en el agua. Usa el medidor para saberlo, y evita que el agua se enturbie o que aparezcan las temidas algas.

De nuevo, usa con asiduidad los tests de cloro y pH para conocer los niveles. Puedes utilizar varios formatos, como tabletas, aparatos de electrolisis salina u oxígeno activo.

Prevenir las algas

El calor y la radiación solar favorecen su aparición, así que, en verano, es recomendable que uses antialgas, junto al cloro. Utiliza el producto, al menos, una vez a la semana.

Clarificar el agua

Para utilizar el floculante, sigue las instrucciones y consejos del fabricante. Puedes verter la dosis necesaria y conectar la depuradora durante una hora, aproximadamente, y dejar luego el agua reposar. Hazlo mejor de noche, para no entorpecer el baño.

Las partículas en suspensión se situarán en el fondo, así que luego debes pasar el limpiafondos.

Limpiar los filtros

A diario, o al menos cada dos o tres días, debes mirar los filtros porque, de estar muy llenos, pueden afectar al agua de la piscina. Debes realizar contralavados, poniendo la válvula selectora en el lugar correspondiente, y abriendo las válvulas requeridas. También debes desinfectar la arena, algo que no requiere mucha frecuencia, de la manera en que te lo hemos explicado más arriba.

No olvides tampoco retirar la suciedad de la cesta del skimmer, usando unos guantes y agua, o sacudiéndola en el suelo para después retirar la suciedad.

¿He de hacer algo si no la estoy utilizando?

el mantenimiento durante invierno

Cuando las condiciones climáticas son adversas y terminan las vacaciones, la piscina cae en desuso, pero eso no significa que no debas cuidarla. De hecho, la acción de los bañistas es lo de menos, más aún si suelen pasar por la ducha antes de meterse en el agua.

Necesitarás un producto invernador de piscinas y cloro de choque, además de, de manera adicional, una manta de protección y un desincrustante de sólidos de filtros. Sigue estos pasos.

Limpia la piscina

Pasa el limpiafondos y cepilla las paredes, pero comprueba también la cesta de los skimmers y el prefiltro de la bomba.

Comprueba el pH

Utiliza el test para saber si está entre 7,2 y 7,4.

Procede a la cloración de choque

Utiliza el producto adecuado para ello.

Dosifica los productos de invernaje

El uso que hagas de invernadores líquidos o flotantes dependerá del material con el que esté hecha la piscina.

Te recomendamos conectar el equipo de depuración unos minutos al día, o cada dos o tres días, no con intención de limpiar la piscina, sino de evitar la humedad en los equipos eléctricos. También que instales una manta protectora contra las partículas que el viento trae en suspensión, que además servirá como elemento de seguridad.

Posibles problemas que podemos encontrar y soluciones

preguntas más frecuentes que pueden aparecer

Algunos de los problemas más frecuentes en el mantenimiento de piscinas son los que enumeramos a continuación, con su solución:

Agua turbia

Hay pequeñas partículas en el agua que son difíciles de filtrar, o que el cloro no consigue oxidar. Puede deberse a la presencia de algas, a un pH alto o a que la filtración no es suficiente.

Solución/es: comprueba los filtros y límpialos (en su caso), utiliza líquido floculante o productos de regulación de pH.

Algas

Notarás que están si la piscina, como en el caso anterior, está turbia, si suelos y paredes están resbalosos, si los filtros están obstruidos o si el agua demanda mucho tratamiento químico. Son más frecuentes en verano, por las condiciones ambientales.

Solución: para algas verdes, amarillentas o negras, hay alguicidas específicos. Ajusta el pH, usa cloro y floculante, y filtra durante 24 horas o hasta que el agua esté limpia. Después, cepilla paredes y suelo, usa los alguicidas para prevenir.

Irritaciones en ojos y piel

Los bañistas notarán escozor y picor en los ojos y algunas partes de la piel, cuya causa más común es un desequilibrio entre el pH y el cloro.

Solución: ajusta el pH, deja pasar unas horas hasta la próxima medición y, según el caso, realiza un tratamiento de choque o neutralizador de cloro.

Agua de otro color

Si es verde, puede tratarse de algas, sigue los pasos anteriores. Si es de color azul, marrón o negro, además de algas, puede haber un exceso de cobre, hierro o manganeso.

Solución: nuevamente, te tocará ajustar el pH y utilizar un tratamiento de choque, a base de dicloro granulado y floculante. Filtra luego, durante al menos 24 horas y, por último, cepilla y aspira.

Presencia de cal

La pista te la dan las manchas en paredes que, de ser rugosas, se volverán ásperas.

Solución: el nivel de pH puede ser demasiado alto, así que tendrás que bajarlo, utilizando el producto indicado para ello.

Metales oxidados

Si las escalerillas u otros elementos están óxidados, el pH o la dureza cálcica pueden estar bajos.

Solución: ajusta el pH con el producto adecuado o incrementa la dureza, lo que también requiere de un producto específico.

Espuma

Pueden ser fruto de los elementos químicos que llevan los bañistas, como el champú o las cremas solares.

Solución: dado que habitualmente se quedan en la superficie, vierte un floculante, deja actuar y aspira después.

Exceso de cloro

En este caso, lo notarás por el olor, por irritación.

Solución: mide los niveles de cloro y, de ser altos, deja pasar unas horas antes del siguiente test, realiza un tratamiento de choque o, de ser necesario, un neutralizador de clor.